Caracas anunció que denunciará el hecho ante instancias multilaterales para defender su soberanía.

En un duro comunicado emitido por su Cancillería, la administración chavista afirmó que la maniobra estadounidense es parte de una estrategia sistemática de agresión. El discurso oficial conectó este episodio con lo que denominan el "robo" de Citgo, el principal activo del Estado venezolano en Estados Unidos, argumentando que ambos hechos forman parte de una política hostil para asfixiar la economía del país. El ministro de Interior, Diosdado Cabello, elevó el tono de la denuncia al afirmar que acciones como esta han sido "el origen de guerras en el mundo entero", y calificó a los responsables como "ladrones y piratas". El régimen venezolano también vinculó la operación en el Caribe con la ceremonia del Premio Nobel de la Paz entregado a María Corina Machado, sugiriendo que la incautación buscaba "distraer la atención y tapar el fracaso rotundo" del evento en Oslo. El gobierno hizo un llamado a la unidad nacional para "mantenerse firme en defensa de la patria" y exhortó a la comunidad internacional a rechazar lo que describió como una agresión ilegal sin precedentes.