En sus intervenciones, la líder opositora detalló la presencia de diversos actores hostiles en territorio venezolano.
“Tenemos agentes rusos, agentes iraníes”, afirmó, y añadió que “grupos terroristas como Hezbolá y Hamás operan libremente en coordinación con el régimen”.
Además, denunció que la guerrilla colombiana y los carteles de la droga controlan el 60% de la población, involucrados no solo en narcotráfico sino también en trata de personas y redes de prostitución, lo que ha convertido a Venezuela en “el centro criminal de las Américas”. Machado sostuvo que el régimen de Nicolás Maduro se mantiene en el poder gracias a un sistema de represión financiado por el tráfico de armas, petróleo y narcotráfico, e instó a la comunidad internacional a cortar esos flujos de recursos. En un gesto de respaldo a la presión externa, elogió las “acciones decisivas” del presidente Donald Trump, afirmando que sin ellas, “la oposición no habría llegado al punto donde está ahora”. Estas denuncias refuerzan la narrativa estadounidense sobre la necesidad de actuar contra Caracas y dibujan un panorama de un Estado fallido y fusionado con el crimen organizado.












