La propia opositora confirmó que recibió apoyo de Estados Unidos para concretar su salida del país. En una conversación telefónica con el presidente del Comité Noruego del Nobel, Jorgen Watne Frydnes, Machado ensalzó el papel de las personas que “arriesgaron su vida” para que pudiera viajar. Un líder de la operación, denominada “Dinamita dorada”, aseguró que su organización está construyendo infraestructura en Venezuela para extraer a personas en caso de un conflicto con Estados Unidos. Este escape subraya la intensa persecución política que enfrenta la oposición en Venezuela y la determinación de Machado de continuar su lucha. Aunque logró salir, no llegó a tiempo para la ceremonia oficial de entrega del Nobel, que fue presidida por su hija. Su reaparición en Oslo, tras un largo período oculta del régimen, marca un punto de inflexión, aunque su retorno a Venezuela es incierto y dependerá de la existencia de condiciones seguras.