La cancillería venezolana emitió un comunicado en el que aseguró que acudirá a instancias multilaterales para denunciar el hecho, al que vincula con el “robo” de Citgo, su activo estratégico en EE.
UU.
El presidente Maduro calificó la incautación como un acto de “piratería naval criminal”, mientras que Diosdado Cabello advirtió que acciones como estas han sido “el origen de guerras en el mundo entero”. Por su parte, la fiscal general estadounidense, Pam Bondi, justificó la medida asegurando que el buque fue utilizado durante años por Venezuela e Irán para transportar crudo, violando las sanciones internacionales. El gobierno venezolano también sugirió que la operación buscaba distraer la atención del “fracaso rotundo” de la ceremonia del Premio Nobel de la Paz otorgado a María Corina Machado. Este incidente representa un golpe directo a la principal fuente de ingresos del Estado venezolano y se percibe como una escalada en la estrategia de presión económica y militar de Washington para forzar un cambio de gobierno en Caracas.












