Esta postura es coherente con su decisión previa de permanecer en el país a pesar de la persecución, una elección que, según el Comité del Nobel, “ha inspirado a millones” de personas. La promesa de volver a Venezuela, un país donde el régimen controla férreamente las instituciones y reprime a la disidencia, representa un desafío directo al gobierno de Nicolás Maduro. Su retorno, de concretarse, podría reconfigurar el panorama político interno, galvanizando a la oposición y aumentando la presión sobre el régimen. La declaración de Machado desde una plataforma de alta visibilidad internacional como Oslo busca no solo reafirmar su compromiso personal, sino también enviar un mensaje de perseverancia y esperanza a sus seguidores dentro y fuera de Venezuela.