Esta mayor dependencia del personal cubano sugiere una profunda desconfianza hacia su propio estamento militar.
Aunque Maduro mantiene una imagen pública de confianza, apareciendo en transmisiones pregrabadas y en redes sociales, estas medidas tras bastidores pintan un cuadro de un líder que vive bajo una amenaza constante, tomando medidas extraordinarias para asegurar su supervivencia en medio de la creciente presión de Washington.











