Irán, por su parte, ha enviado asistencia técnica para la industria petrolera.

Sin embargo, los expertos advierten que este respaldo tiene límites claros en un escenario de confrontación directa. Un analista citado en los informes señala que “ninguno de los aliados de Maduro tiene la capacidad o la voluntad política de aumentar su apoyo de un modo que incline la balanza de un conflicto de este tipo”. Se considera que Rusia difícilmente se involucraría en un conflicto militar directo con Estados Unidos en el Caribe, y el interés principal de China es asegurar el pago de su deuda a través de petróleo, no una confrontación geopolítica. Este “eje autoritario”, según los análisis, parece sólido en tiempos de paz, pero es “considerablemente más débil cuando se le pone a prueba”, lo que subraya la soledad estratégica de Maduro ante la escalada militar estadounidense.