“Vamos a empezar a realizar esos ataques también en tierra. Sabemos dónde viven los malos”, declaró el mandatario, añadiendo en otra intervención una expresión más agresiva: “Vamos a acabar con esos hijos de perr#”. Esta nueva fase se enmarca en la “Operación Lanza del Sur”, que ha justificado el despliegue de más de 15.000 soldados, el portaaviones USS Gerald R. Ford —el más grande de la Armada—, buques de guerra y aviones de combate como los bombarderos B-52H en la región. Según cifras del Pentágono, desde septiembre se han ejecutado 21 ataques contra embarcaciones, con un saldo de más de 80 presuntos narcotraficantes muertos. La justificación oficial de Washington es la lucha contra el “Cartel de los Soles”, una organización que vincula directamente con Maduro y que ha sido designada como terrorista. Sin embargo, el gobierno venezolano rechaza estas acusaciones, calificando la ofensiva como “terrorismo psicológico” y un pretexto para forzar un cambio de régimen y apoderarse de los recursos petroleros del país.