Asimismo, realiza apariciones sorpresa para no revelar su ubicación en tiempo real, una táctica para protegerse de un posible ataque militar dirigido. Estas medidas contrastan con la imagen pública que su gobierno intenta proyectar, pero evidencian la seriedad con la que el régimen percibe las amenazas provenientes de Washington, especialmente después de que Estados Unidos lo acusara de liderar el Cartel de los Soles y lanzara una operación militar en el Caribe.