UU. debería aceptar que los venezolanos, en sus diferentes posiciones y en su propia diversidad, se reúnan. Puede ser en Caracas, ofrezco Cartagena, para que encuentren los caminos para profundizar la democracia”. Esta propuesta posiciona a Colombia como un potencial mediador regional, en línea con la defensa de una “democracia inclusiva” que ha promovido su gobierno. Además, el presidente Petro y su gobierno criticaron duramente el anuncio de Trump sobre el espacio aéreo, calificándolo de “completamente ilegal” y contrario a la soberanía nacional. Petro solicitó una reunión urgente de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y pidió a la Unión Europea y a los países latinoamericanos mantener sus vuelos a Venezuela, e incluso sancionar a las aerolíneas que suspendan sus operaciones. El Ministerio de Transporte colombiano emitió un comunicado asegurando que el espacio aéreo venezolano se mantiene abierto y operativo, y que las advertencias externas carecen de validez bajo la normativa internacional.