Este caso se enmarca en un contexto donde Maduro ha instado a sus simpatizantes a denunciar a “fascistas” —término que usa para referirse a opositores— a través de una aplicación estatal.

Al mismo tiempo, el fiscal general, Tarek William Saab, advirtió que la líder opositora y Nobel de la Paz, María Corina Machado, será considerada “prófuga” si viaja a Oslo para recibir el galardón.

Estas acciones demuestran un endurecimiento del control interno y una nula tolerancia a la disidencia, mientras el país enfrenta una creciente presión internacional.

Según la ONG Foro Penal, en Venezuela hay 882 presos por motivos políticos.