Desde septiembre, en el marco de la operación “Lanza del Sur”, Estados Unidos ha intensificado sus operaciones marítimas. El Comando Sur ha confirmado varios “ataques cinéticos letales” contra buques que, según sus servicios de inteligencia, eran operados por “organizaciones terroristas designadas” y transportaban estupefacientes en aguas internacionales. Uno de los últimos incidentes reportados ocurrió el 15 de noviembre en el Pacífico Oriental, donde murieron tres presuntos narcotraficantes. Con estas muertes, el saldo total desde el inicio de la operación supera las 83 víctimas. El gobierno de Donald Trump sostiene que estas embarcaciones se dirigían a Estados Unidos, pero hasta la fecha no ha presentado evidencia pública que respalde estas afirmaciones. La legalidad de estas acciones ha sido cuestionada por expertos en derecho internacional y organismos de derechos humanos, que sugieren que podrían constituir ejecuciones extrajudiciales. El gobierno de Colombia ha llevado el asunto a la OEA, donde condenó las “irregularidades” de los ataques, aumentando la presión diplomática sobre Washington.