Sin embargo, la propia Constitución venezolana establece en su artículo 35 que los ciudadanos por nacimiento no pueden ser privados de su nacionalidad. Leopoldo López, exiliado en España desde 2020, respondió a través de sus redes sociales, afirmando que “Maduro quiere quitarme la nacionalidad por decir lo que pensamos y queremos todos los venezolanos: libertad”. El dirigente opositor reiteró su apoyo a “acciones militares en territorio nacional dirigidas a desmantelar al Cartel de los Soles” y recordó que la Constitución no permite retirarle la nacionalidad a un venezolano de nacimiento. Irónicamente, añadió que la carta magna sí permitiría revocar la nacionalidad a “venezolanos no nacidos en Venezuela”, en una clara alusión a las especulaciones sobre el posible origen colombiano de Maduro.