Durante un acto con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), Maduro afirmó que estas armas están listas “para garantizar la paz, la estabilidad y la tranquilidad del pueblo”.
Subrayó el poder disuasorio de este armamento al declarar: “Cualquier fuerza militar del mundo sabe el poder de los Igla-S, y Venezuela tiene nada más y nada menos que 5.000 Igla-S”.
Según el mandatario, tanto los misiles como sus operadores están distribuidos “hasta en la última montaña, hasta en el último pueblo y hasta en la última ciudad del territorio”.
Los Igla-S son sistemas de defensa antiaérea de corto alcance, diseñados para derribar aeronaves que vuelan a baja altitud como helicópteros, drones y misiles de crucero, con un alcance efectivo de hasta 6.000 metros. Este arsenal se suma a otros sistemas de defensa de origen ruso que posee Venezuela, como los S-300, Pechora y Buk. El anuncio forma parte de una respuesta más amplia a las operaciones estadounidenses, que Caracas califica de “amenaza seria”. Adicionalmente, Maduro ha activado el plan militar “Operación Independencia 200”, que involucra a todas las Zonas de Defensa Integral (ZODI) del país, y agradeció a Rusia y China por su ayuda con equipamiento para “garantizar la paz”.













