Un ataque militar de Estados Unidos contra una embarcación procedente de Venezuela en aguas del Caribe se ha convertido en el punto de ignición de la actual escalada de tensiones. El incidente, que resultó en la muerte de once personas, es presentado por Washington como una acción legítima contra el narcotráfico, mientras que Caracas lo denuncia como una ejecución extrajudicial. Según la versión de la administración Trump, la embarcación transportaba drogas y a miembros de la banda transnacional Tren de Aragua, a la cual Washington ha calificado como organización terrorista. El presidente estadounidense confirmó el ataque y las muertes, enmarcando la acción dentro de su ofensiva contra los carteles. El secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó esta postura al declarar que la única forma de detener a los cárteles es “destruyéndolos”. Sin embargo, el gobierno venezolano ha rechazado categóricamente esta narrativa, calificando el hecho como “ejecuciones extrajudiciales” y denunciando que el video del ataque presentado por EE.
UU. es una creación de inteligencia artificial.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, calificó el suceso como un “invento”.
La falta de evidencia pública que respalde las acusaciones de narcotráfico ha generado cuestionamientos por parte de activistas de derechos humanos y analistas regionales, quienes advierten sobre los peligros de una estrategia de confrontación directa sin el debido proceso. Este evento ha sido el catalizador que ha llevado a Venezuela a realizar sobrevuelos con sus cazas F-16 cerca de buques estadounidenses y a reforzar su presencia militar en la zona, interpretando el ataque como una agresión directa a su soberanía.
En resumenEl ataque a la embarcación venezolana ha transformado la tensión retórica en una confrontación militar directa. Este hecho ha servido a Estados Unidos para justificar su despliegue naval y su narrativa contra el “narcoestado”, mientras que para Venezuela representa una prueba de las intenciones hostiles de Washington, alimentando el riesgo de un conflicto armado en la región.