El cambio más notable es el nombramiento de Kyrylo Budanov, hasta ahora jefe de la inteligencia militar, como nuevo jefe de la Oficina del Presidente. Budanov reemplaza a Andrii Yermak, quien renunció a su cargo como principal asesor en noviembre en medio de un caso de corrupción.
La reestructuración no se limitó a la oficina presidencial. Zelenski también provocó la renuncia de Vasil Maliuk, quien se desempeñaba como jefe del SBU, el servicio de seguridad de Ucrania. Las fuentes señalan que “esta reorganización no cuenta con un apoyo unánime”, lo que sugiere la existencia de posibles tensiones o desacuerdos dentro del liderazgo ucraniano. Estos cambios en figuras clave de la inteligencia y la seguridad nacional se interpretan como un esfuerzo del presidente por afianzar su círculo de confianza y optimizar la toma de decisiones en el aparato estatal, en un contexto de alta presión tanto en el frente de batalla como en la política interna del país.










