El núcleo de las negociaciones entre Ucrania y Rusia, con la mediación de Estados Unidos, gira en torno a un plan de paz de 20 puntos y la definición de sólidas garantías de seguridad para Kiev. El presidente Zelenski ha afirmado que el plan está acordado en un 90%, pero que el 10% restante “lo determina todo”, subrayando la importancia de los detalles finales. Un componente central de la propuesta son las garantías de seguridad que Ucrania exige para disuadir futuras agresiones rusas. Según Zelenski, las garantías ofrecidas por Estados Unidos cubren un período inicial de 15 años con posibilidad de prórroga. Sin embargo, el mandatario ucraniano considera este plazo insuficiente y ha planteado la necesidad de garantías más prolongadas, de “30, 40 o incluso 50 años”, una petición que Trump se comprometió a considerar. Zelenski declaró que “las garantías de seguridad de EE.
UU., Europa y Ucrania están casi definidas.
La dimensión militar está completamente acordada”.
Estas garantías estarían ligadas a un proceso político interno que permitiría levantar la ley marcial una vez se consolide la paz. Además de la mediación estadounidense, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ha señalado que la eventual entrada de Ucrania en la Unión Europea también se considera una “garantía de seguridad clave”. El plan de paz contempla además la posibilidad de un referendo o votación parlamentaria para decidir el futuro de la región del Donbás, una de las disputas territoriales más complejas.
En resumenAunque se ha logrado un consenso mayoritario sobre el borrador del plan de paz, el éxito final depende de resolver el 10% restante, que incluye los puntos más conflictivos. Las garantías de seguridad a largo plazo para Ucrania son la condición indispensable para que Kiev firme un acuerdo definitivo.