“Cómo encontrarnos, en qué formato, nos da igual.

Estamos listos”, aseguró Zelenski, demostrando flexibilidad para facilitar un diálogo al más alto nivel.

Sin embargo, inmediatamente después matizó su disposición al exigir coherencia por parte de Moscú.

“Es importante que las acciones y las palabras del líder ruso coincidan”, comentó.

Zelenski calificó como “un poco extraño” que Putin le comunique a Trump su deseo de “acabar la guerra” mientras, simultáneamente, “comunica abiertamente en los medios... que está preparado y que quiere continuar con la guerra”. El líder ucraniano denunció que Rusia sigue atacando a su país con misiles, se regocija por la destrucción de infraestructura civil y da órdenes a sus generales para capturar más territorio. Esta dualidad en el discurso de Moscú alimenta la desconfianza de Kiev y complica la viabilidad de un encuentro directo, ya que Ucrania teme que sea una táctica dilatoria o una trampa diplomática mientras la agresión militar continúa sin cesar.