Su implicación personal es vista como un factor clave para mantener el impulso diplomático.

Antes de la reunión con Zelenski, Trump sostuvo una llamada de más de una hora con Putin y planeaba contactarlo nuevamente después. Esta triangulación diplomática le ha permitido a Washington presentar y ajustar el plan de paz de 20 puntos, buscando un terreno común entre las partes.

Trump ha enfatizado que el momento actual es ideal para terminar el conflicto, advirtiendo que la guerra “terminará o continuará por mucho tiempo”. Su rol no ha estado exento de polémicas, como su negativa a enviar misiles Tomahawk a Ucrania para evitar una escalada, una decisión que explicó diciendo: “No es el momento adecuado”.