Sin embargo, este enfoque coexiste con una postura confrontacional hacia la Unión Europea.
Un claro ejemplo son las restricciones de visa impuestas a cinco figuras europeas, entre ellas el excomisario francés Thierry Breton, por su papel en la regulación digital que, según Washington, busca “coaccionar a las plataformas estadounidenses para que castiguen los puntos de vista estadounidenses”.
El presidente francés Macron denunció estos actos como “intimidación”.
Este doble enfoque genera incertidumbre sobre la estrategia estadounidense.
Un análisis más amplio sugiere que estas acciones son parte de un giro histórico en el que Estados Unidos pasa de ser el arquitecto del orden multilateral de posguerra a un poder revisionista que privilegia el uso directo de la fuerza y los intereses nacionales por encima de las normas compartidas, tal como se describe en la Estrategia de Seguridad Nacional de 2025.













