Busca distanciar al país de siglos de influencia rusa y reafirmar su soberanía e identidad europea.
Las tradiciones navideñas ucranianas, sin embargo, se mantienen vivas.
La Nochebuena, conocida como Sviat Vechir, se sigue celebrando en familia cuando aparece la primera estrella en el cielo. La cena tradicional incluye platos típicos como la kutia (un postre de granos dulces) y otros alimentos sin carne, respetando el ayuno de 40 días que precede a la festividad. Las casas se decoran con el didukh, un haz de trigo que simboliza la abundancia y el recuerdo de los antepasados. Después de la cena, grupos de personas recorren las calles cantando villancicos. Este acto de celebrar en una nueva fecha, mientras se preservan las costumbres ancestrales, es un poderoso símbolo de resistencia y autoafirmación nacional.












