Macron expresó que tanto los líderes de la Unión Europea como los de Ucrania deberían implicarse en un diálogo directo con el presidente ruso para encontrar una solución al conflicto. La respuesta de Moscú no se hizo esperar, y el Elíseo calificó la disposición de Putin a dialogar como “bienvenida”.

El gobierno francés anunció que “en los próximos días” definirá los pasos a seguir para concretar esta comunicación. Este movimiento posiciona a Macron como un interlocutor clave en el escenario europeo, buscando crear un canal de negociación que complemente los esfuerzos liderados por Estados Unidos. La apertura de esta vía diplomática es significativa, ya que podría permitir un enfoque diferente en las negociaciones, potencialmente centrado en las garantías de seguridad para el continente europeo en su conjunto, un tema de gran interés para Francia y sus socios de la UE.