La urgencia del encuentro fue destacada por el propio Zelenski, quien afirmó que “no se va a perder ni un solo día” y que “mucho se puede decidir antes del Año Nuevo”.
Esta cumbre representa una de las negociaciones de más alto nivel sobre el conflicto en 2025 y se espera que defina decisiones importantes en los ámbitos diplomático, militar y de seguridad. El optimismo de Zelenski se refleja en su disposición a convocar un referendo sobre el plan si Rusia lo acepta, lo que indica la seriedad de las propuestas que se discutirán. Sin embargo, el presidente ucraniano también ha reconocido la existencia de “importantes puntos de fricción” en las conversaciones, lo que sugiere que el camino hacia un acuerdo final todavía enfrenta obstáculos significativos que ambos líderes deberán abordar directamente para lograr un avance concreto.











