En un movimiento de profundo calado cultural y simbólico, Ucrania ha celebrado oficialmente la Navidad el 25 de diciembre por primera vez, abandonando la fecha tradicional del 7 de enero. Esta decisión marca un paso más en el proceso de distanciamiento de la influencia religiosa y cultural de Rusia. El cambio legislativo responde a un deseo de la sociedad ucraniana de alinearse con la mayoría de las iglesias cristianas de Europa y del mundo, y de romper con la herencia del calendario juliano seguido por la Iglesia Ortodoxa Rusa. La medida es vista como una parte integral de la desrusificación del país, un proceso que se ha acelerado drásticamente desde la invasión a gran escala.
A pesar del cambio de fecha, las ricas tradiciones navideñas ucranianas se mantienen.
La celebración de la Nochebuena, conocida como 'Sviat Vechir', sigue siendo un evento familiar central que comienza con la aparición de la primera estrella en el cielo. La cena tradicional incluye doce platos sin carne, entre los que destaca la 'kutia', un postre de granos de trigo con miel y semillas de amapola. Las casas se adornan con el 'didukh', un haz de trigo que simboliza la cosecha, la abundancia y el espíritu de los antepasados. Tras la cena, grupos de personas recorren las calles cantando villancicos ('koliadky'), llevando estrellas navideñas y compartiendo la alegría de la festividad con sus vecinos.
En resumenLa decisión de Ucrania de celebrar la Navidad el 25 de diciembre es un acto soberano de reafirmación de su identidad nacional y europea, que simboliza una ruptura definitiva con la esfera de influencia cultural y religiosa de Moscú mientras preserva sus propias tradiciones.