El conflicto en Ucrania se ha intensificado con un intercambio de ataques contra infraestructura clave, destacando un mortífero bombardeo ruso sobre el puerto de Odesa y avances rusos en el frente de Kúpiansk, mientras Kiev ha respondido con ataques en territorio ruso. En el sur de Ucrania, ataques con misiles rusos contra infraestructuras portuarias en Odesa dejaron un saldo de al menos ocho muertos y 27 heridos, según informó el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania. Estos bombardeos, junto con otros ataques, provocaron cortes de electricidad en al menos cuatro regiones ucranianas, evidenciando una estrategia rusa de golpear la infraestructura crítica del país. En el frente de batalla, el Ministerio de Defensa ruso afirmó haber tomado el control de Kúpiansk, una ciudad considerada clave, y el presidente Putin se felicitó por los progresos de su ofensiva.
Por su parte, Ucrania también ha demostrado su capacidad para llevar la guerra a territorio ruso.
El gobernador de la región sureña de Rostov informó de la muerte de tres personas durante ataques nocturnos con drones ucranianos. Esta escalada de hostilidades ocurre paradójicamente en paralelo a los intentos de Estados Unidos por reactivar las negociaciones de paz, con una nueva ronda de conversaciones programada en Miami.
En resumenLa guerra en Ucrania vive una nueva escalada con ataques rusos a infraestructuras críticas como el puerto de Odesa y avances en el este, mientras que Ucrania ha respondido con ataques de drones en territorio ruso, mostrando la intensificación del conflicto en ambos lados.