Mientras se exploran diversas fórmulas para un acuerdo, las posturas sobre la soberanía territorial siguen siendo diametralmente opuestas.
En el marco de las conversaciones, han surgido propuestas que sugieren una posible flexibilidad por parte de Ucrania. Un negociador ucraniano, Mykhailo Podoliak, fue citado por el periódico francés Le Monde afirmando que Kiev podría aceptar la creación de una zona desmilitarizada en el Donbás. Asimismo, Estados Unidos ha planteado la idea de establecer una zona económica libre en la región para atraer inversión internacional, a cambio de una retirada gradual de tropas ucranianas de ciertas áreas. Estas propuestas indican que se está buscando una solución intermedia que evite un reconocimiento formal de la anexión rusa.
Sin embargo, estas ideas contrastan fuertemente con la postura oficial del gobierno ucraniano.
El presidente Volodímir Zelenski ha sido enfático al declarar: “Ucrania no reconocerá el Donbás como territorio ruso”. Esta firmeza refleja el escepticismo y la resistencia de la sociedad ucraniana a ceder territorio como precio por la paz. La entrega de una nueva contrapropuesta al presidente Trump sobre las concesiones que Kiev estaría dispuesto a hacer demuestra que el tema está en el centro del debate, pero la falta de un consenso claro amenaza con prolongar el conflicto.












