Intensas negociaciones diplomáticas se están llevando a cabo en Berlín con el objetivo de alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra en Ucrania. Las reuniones de alto nivel congregan a representantes de Ucrania, Estados Unidos y la Unión Europea, en un esfuerzo por delinear un plan que sea aceptable para Kiev y Moscú. El foco de las conversaciones, encabezadas por enviados del presidente estadounidense Donald Trump, como Steve Witkoff, y con la participación del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, se centra en dos puntos cruciales: las garantías de seguridad para Ucrania y las posibles concesiones territoriales. Estados Unidos ha propuesto ofrecer a Kiev garantías de seguridad “muy sólidas” y de “estilo OTAN”, aunque sin una membresía formal en la alianza, una fórmula que Washington considera podría ser aceptable para Rusia.
A pesar de que líderes como Trump y el canciller alemán Friedrich Merz han declarado que un acuerdo “está más cerca que nunca”, persiste un escepticismo considerable, especialmente del lado ucraniano.
La principal divergencia sigue siendo la cuestión territorial, sobre la cual no hay consenso. Mientras se discuten propuestas como la creación de zonas desmilitarizadas, el presidente Zelenski ha advertido públicamente que no se puede “recompensar la agresión” y ha mantenido una postura firme en contra de ceder soberanía. El ambiente es de un optimismo moderado, ya que, si bien se reportan “grandes avances” en el borrador del plan de paz, los obstáculos, en particular el destino de los territorios ocupados por Rusia, siguen siendo formidables y podrían hacer fracasar todo el esfuerzo diplomático.
En resumenLas negociaciones de paz en Berlín, con la participación de Ucrania, EE. UU. y la UE, muestran avances en cuanto a garantías de seguridad, pero el desacuerdo sobre las concesiones territoriales sigue siendo el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo definitivo.