Mientras los esfuerzos diplomáticos para alcanzar la paz en Ucrania se intensifican, la situación militar en el frente de batalla se deteriora para las fuerzas de Kiev, con avances significativos de las tropas rusas y una campaña de bombardeos incesante. Los informes indican que el ejército ucraniano está retrocediendo claramente en el campo de batalla. Durante el último mes, las fuerzas rusas lograron avanzar más de 300 kilómetros cuadrados, una cifra que duplica la ganancia territorial registrada en el mes de octubre.
Esta dinámica refleja la creciente presión militar que enfrenta Ucrania. En la retaguardia, la población civil continúa viviendo bajo la amenaza constante de ataques aéreos. Rusia lanza diariamente cientos de misiles y drones, convirtiendo los bombardeos en una parte cotidiana de la vida de los ucranianos. Como respuesta, la población ha desarrollado mecanismos de adaptación, como la creación de un “pronóstico de drones” en la aplicación de mensajería Telegram para alertar sobre posibles ataques.
La intensidad del conflicto aéreo es tal que, en una sola noche, Rusia afirmó haber derribado 121 drones ucranianos.
Este sombrío panorama militar es el telón de fondo sobre el cual se desarrollan las cruciales negociaciones de paz.
En resumenLa difícil situación militar de Ucrania, caracterizada por el retroceso de sus tropas y los constantes ataques aéreos rusos, crea un contexto de urgencia para las negociaciones diplomáticas en curso, donde la presión en el campo de batalla influye directamente en la mesa de diálogo.