Este documento es una contraoferta al plan estadounidense, que ha sido percibido como favorable a Rusia.

La propuesta ucraniana, que consta de 20 puntos, mantiene una postura firme en el rechazo a cualquier cesión territorial, especialmente en la región de Donbás, una condición que el presidente Trump ha criticado, llevando las negociaciones a un punto de estancamiento. Mientras tanto, grupos internacionales de apoyo a Kiev continúan sus deliberaciones, donde la cuestión territorial se confirma como el asunto más complejo y debatido. La presentación de este plan revisado subraya el esfuerzo de Ucrania por defender su integridad territorial como un principio no negociable en cualquier acuerdo de paz futuro.