Este respaldo no se limita a Europa.

Australia anunció un nuevo y significativo paquete de ayuda militar valorado en más de 60 millones de dólares, que incluye equipos avanzados como radares tácticos de defensa aérea, munición y tecnologías de drones. Estas acciones demuestran un consenso entre los aliados sobre la necesidad de ejercer una presión militar y económica continua sobre Rusia, como complemento a los esfuerzos diplomáticos en curso.