Sin embargo, las autoridades ucranianas han refutado enérgicamente esta afirmación.

El presidente Volodímir Zelenski calificó el anuncio ruso como una “campaña de desinformación” diseñada para ganar ventaja propagandística de cara a las cruciales conversaciones de paz con Estados Unidos.

Aunque fuentes militares ucranianas, como el canal DeepState, reconocen que una “parte sustancial del núcleo urbano” ha sido conquistada por las fuerzas rusas, sostienen que sus tropas continúan resistiendo. Kiev acusa a Moscú de intentar izar una bandera como una “maniobra propagandística” para simular un control que aún no es absoluto.

La lucha por Pokrovsk evidencia no solo la brutalidad del conflicto en el terreno, sino también la importancia de la narrativa en el desarrollo de la guerra.