En el encuentro también participó Jared Kushner, yerno y asesor del presidente estadounidense.

El contexto de la cumbre es complejo; justo antes de recibir a la delegación estadounidense, Putin rechazó las propuestas europeas que formaban parte del plan de paz, y aseguró que Europa intenta frenar los esfuerzos de Washington para terminar la guerra. El viaje de Witkoff a Moscú ha generado preocupación entre los ucranianos, quienes temen una nueva presión del Kremlin sobre Donald Trump y la imposición de exigencias rusas maximalistas para alcanzar un acuerdo. El objetivo declarado de las conversaciones es discutir el plan de paz elaborado en los últimos días entre europeos, ucranianos y estadounidenses, aunque las marcadas diferencias entre las partes auguran un proceso de negociación arduo y lleno de tensiones. La confirmación de la visita por parte del Kremlin se produjo mientras los mercados y gobiernos observan de cerca cualquier avance diplomático.