Aunque la Casa Blanca calificó estos contactos como parte de los “esfuerzos diplomáticos normales”, las revelaciones han sacudido a la opinión pública ucraniana y han generado desconfianza en Kiev y Bruselas.

A pesar de la polémica, el presidente Zelenski ha indicado que Ucrania está dispuesta a “seguir adelante” con los “principios” del nuevo borrador, aunque todavía contiene “puntos delicados” que desea discutir directamente con Trump.