A pesar de la controversia, la Casa Blanca ha calificado el contacto como "normal" dentro de sus esfuerzos diplomáticos. Además, se ha confirmado que Witkoff tiene previsto viajar a Moscú la próxima semana para reunirse con Putin, un encuentro que se produce en un momento de máxima tensión y desconfianza por parte de los aliados ucranianos. La gestión de Witkoff ha sido fundamental en la elaboración del plan de 28 puntos y su figura es ahora objeto de un intenso escrutinio, ya que sus acciones podrían determinar la credibilidad y la imparcialidad del proceso de paz liderado por Estados Unidos.