Un funcionario estadounidense, citado por ABC News, llegó a afirmar que "los ucranianos han aceptado el acuerdo de paz", aunque reconoció que aún quedaban detalles por resolver. El presidente Volodímir Zelenski confirmó que su delegación, encabezada por su jefe de gabinete Andriy Yermak, regresó de Suiza con un "marco actualizado" y que el diálogo continuaba con Washington y sus socios europeos.

A pesar de los avances reportados, las reuniones en Ginebra, en las que no participó Rusia, evidenciaron la complejidad del proceso. El objetivo principal de la delegación ucraniana y sus aliados europeos fue transformar la propuesta inicial, percibida como una capitulación, en un marco que garantice la soberanía y la seguridad a largo plazo de Ucrania, asegurando que las "posiciones de principios" de Kiev fueran consideradas.