Representantes de alto nivel de Ucrania, Estados Unidos y varias potencias europeas se reunieron en Ginebra, Suiza, para analizar y modificar el plan de paz estadounidense, en un esfuerzo diplomático por encontrar una salida negociada al conflicto que resulte aceptable para Kiev. Las conversaciones, descritas como "altamente productivas", se centraron en revisar el borrador inicial de 28 puntos, que había sido ampliamente criticado por sus severas exigencias a Ucrania. Como resultado de las negociaciones, el documento fue reducido a 19 puntos, eliminando algunas de las cláusulas más controvertidas, como las disposiciones sobre amnistías y los límites al tamaño futuro del ejército ucraniano.
Un funcionario estadounidense, citado por ABC News, llegó a afirmar que "los ucranianos han aceptado el acuerdo de paz", aunque reconoció que aún quedaban detalles por resolver. El presidente Volodímir Zelenski confirmó que su delegación, encabezada por su jefe de gabinete Andriy Yermak, regresó de Suiza con un "marco actualizado" y que el diálogo continuaba con Washington y sus socios europeos.
A pesar de los avances reportados, las reuniones en Ginebra, en las que no participó Rusia, evidenciaron la complejidad del proceso. El objetivo principal de la delegación ucraniana y sus aliados europeos fue transformar la propuesta inicial, percibida como una capitulación, en un marco que garantice la soberanía y la seguridad a largo plazo de Ucrania, asegurando que las "posiciones de principios" de Kiev fueran consideradas.
En resumenLas negociaciones en Ginebra marcaron un paso crucial para ajustar el plan de paz estadounidense, logrando eliminar algunas de las exigencias más duras para Ucrania. Aunque se reportaron avances significativos, el camino hacia un acuerdo definitivo sigue siendo complejo y dependiente de futuras conversaciones.