Ucrania ha replicado a la agresión rusa con ataques de drones sobre territorio ruso, según denuncias de Moscú. Estos ataques representan un elemento clave de la estrategia ucraniana para llevar el conflicto más allá de sus fronteras y golpear objetivos dentro de Rusia. Aunque la información es limitada y proviene principalmente de fuentes rusas, dos informes distintos confirman la existencia de esta campaña ucraniana. Una de las denuncias rusas menciona un "ataque masivo con drones" en el que se habrían lanzado "más de 250 aparatos desde Ucrania".
Otro informe, posiblemente refiriéndose a un incidente diferente, señala que Rusia aseguró haber derribado "32 drones ucranianos sobre su territorio".
Independientemente de la precisión de las cifras, la existencia de múltiples informes corrobora que Ucrania está empleando drones de manera sistemática para atacar objetivos dentro de la Federación Rusa. Esta táctica demuestra una creciente capacidad tecnológica y operativa por parte de las fuerzas ucranianas para ejecutar ataques de largo alcance.
La estrategia no solo busca infligir daño material y logístico a Rusia, sino también generar un impacto psicológico en la población rusa y demostrar que el conflicto no se limita al territorio ucraniano, llevando así las consecuencias de la guerra directamente al país agresor.
En resumenLos ataques con drones ucranianos en territorio ruso marcan una fase significativa del conflicto, en la que Kiev demuestra su capacidad para proyectar su poderío militar y trasladar la guerra al interior de las fronteras de Rusia.