La combinación de una alta afluencia de viajeros por tierra y aire, junto con el arribo constante de cruceros, dinamiza la economía local y plantea nuevos desafíos para la ciudad. El sector turístico de Santa Marta experimenta un notable auge, con proyecciones que apuntan a recibir más de 1.100.000 visitantes durante la temporada de fin de año, que abarca diciembre y enero. Según la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco), capítulo Magdalena, solo en la primera quincena de diciembre ingresaron 344.075 personas, de las cuales 258.075 llegaron por vía terrestre y 86.000 por vía aérea.
Este flujo masivo ha tenido un impacto directo en el sector hotelero, que reporta un incremento del 66,4 % en las reservaciones, anticipando un cierre de año con ocupación máxima. Ómar García, presidente ejecutivo de Cotelco Magdalena, subraya el atractivo de la ciudad al afirmar que “Santa Marta sigue siendo un destino cercano, accesible y muy atractivo para el turismo interno, especialmente para familias y grupos que se movilizan desde ciudades y departamentos vecinos”. El atractivo de la ciudad se basa en sus "paradisiacas playas, los hermosos atardeceres y la riqueza histórica y cultural".
Este fenómeno no se limita al turismo nacional.
La llegada de cruceros como el Silver Shadow, que trajo a 382 pasajeros internacionales, en su mayoría británicos, refuerza el posicionamiento de la ciudad como un puerto clave en el Caribe. Estos visitantes recorren el Centro Histórico y otros puntos de interés, dinamizando el comercio y los servicios locales con el apoyo logístico de la Policía de Turismo. La diversidad de alojamiento, que incluye desde hoteles hasta viviendas turísticas y casas de familiares, si bien amplía la oferta, también plantea "desafíos en términos de ordenamiento y control" para las autoridades locales, quienes deben gestionar el éxito del destino de manera sostenible.







