La intensidad de las brisas tuvo consecuencias visibles en la ciudad.

El incidente más notorio ocurrió en la avenida del Libertador, cerca del Centro Comercial Buenavista, donde una chiva rumbera que transportaba turistas perdió su techo. La estructura cayó sobre la vía, lo que obligó a detener el vehículo y afectó la movilidad en la zona durante varios minutos.

Afortunadamente, no se reportaron heridos, ya que los pasajeros descendieron del vehículo como medida de prevención.

Autoridades de tránsito y la Policía acudieron al lugar para controlar el tráfico y normalizar la circulación. La alerta naranja emitida por el Ideam no solo advierte sobre los vientos y el oleaje, sino también sobre el riesgo de incendios de cobertura vegetal en zonas de bosques y pastos. La Dirección General Marítima (Dimar) se sumó a las advertencias, instando a extremar las medidas de seguridad en el desarrollo de actividades marítimas. Según los informes, este fenómeno meteorológico podría estar relacionado con el proceso de transición entre la temporada de huracanes y la segunda temporada de lluvias, que finalizan a finales de noviembre y mediados de diciembre, respectivamente.