Desde tempranas horas, estas entidades del Ministerio Público activaron equipos en zonas urbanas y rurales para verificar el respeto a los derechos de los votantes. La Defensoría del Pueblo informó que sus funcionarios realizaron “labores de acompañamiento, verificación y control”, monitoreando desde la apertura de mesas hasta el acceso de personas con discapacidad. Por su parte, la Personería de Santa Marta desplegó comisiones móviles en barrios y zonas de difícil acceso.

El personero Edward Orozco Oñate afirmó: “Estamos prestos para atender todas las situaciones que se presenten, no vamos a permitir alteración del orden público ni afectar la seguridad de estos comicios”.

La articulación entre estas tres entidades permitió una mayor cobertura en los puestos de votación.

Su labor se concentró en supervisar la logística, atender denuncias sobre presiones indebidas o irregularidades, y asegurar que los jurados y testigos electorales pudieran cumplir su función sin contratiempos. Además, el Ministerio Público activó una plataforma para que los ciudadanos pudieran interponer denuncias electorales en tiempo real, agilizando la respuesta institucional. Este acompañamiento integral, que abarcó las fases preelectoral, electoral y poselectoral, fue fundamental para el balance de normalidad de la jornada.