El panorama político del Magdalena se reconfigura con la inscripción oficial de varios candidatos para las elecciones atípicas a la Gobernación, convocadas para el 23 de noviembre tras la anulación de la elección de Rafael Martínez. La contienda define el futuro liderazgo del departamento y presenta una compleja baraja de alianzas y figuras políticas que competirán por el primer cargo departamental. La carrera electoral fue desencadenada por una decisión del Consejo de Estado que anuló la elección de Martínez por doble militancia. Entre los aspirantes que han oficializado su candidatura se encuentran Margarita Guerra, exdiputada que se inscribirá por el Partido Ecologista como la ficha del movimiento Fuerza Ciudadana de Carlos Caicedo; Miguel “El Mono” Martínez, exconcejal de Santa Marta conocido por sus denuncias de corrupción, quien se lanza por una coalición conformada por ADA, Colombia Justa Libres y la Liga de Gobernantes Anticorrupción; Luis Santana Galeth, avalado por el partido Dignidad y Compromiso; y Rafael Noya García, exdiputado que se distanció del caicedismo y se inscribió por firmas con la coalición "En el Magdalena Cabemos Todos", que incluye a partidos como Cambio Radical.
La diversidad de candidatos y coaliciones refleja un escenario político fragmentado y competitivo.
Martínez, por ejemplo, ha basado su discurso en la fe y la ciudadanía, afirmando: "No tengo plata, tengo fe.
Nuestro proyecto va más allá de los partidos: es un movimiento ciudadano".
Esta elección no solo decidirá quién gobernará el Magdalena, sino que también medirá la fuerza del caicedismo frente a nuevas oposiciones y antiguos aliados.
En resumenLas elecciones atípicas para la Gobernación del Magdalena representan un punto de inflexión político para la región. La contienda está marcada por la reconfiguración de fuerzas, con el movimiento de Carlos Caicedo enfrentando el desafío de exaliados y coaliciones opositoras, lo que definirá el rumbo administrativo y político del departamento en los próximos años.