Las crónicas de viaje describen a Santuario como una “joya turística ideal para quienes buscan descanso, naturaleza y tranquilidad”, ubicada a tan solo hora y media de Pereira. Este enfoque resalta el rol de la capital no solo como un destino en sí mismo, sino como un centro de operaciones logísticas y de servicios para los turistas que desean explorar los municipios aledaños. La promoción de Santuario como una alternativa a otros pueblos más conocidos del Eje Cafetero sugiere una estrategia de diversificación de la oferta turística regional.

Para Pereira, esto representa una oportunidad económica significativa, ya que su infraestructura hotelera, gastronómica y de transporte se convierte en el soporte para las excursiones hacia estos destinos rurales. Al funcionar como puerta de entrada, Pereira puede capturar una parte importante del valor generado por el turismo en toda la región, ofreciendo a los visitantes la comodidad de una base urbana desde la cual realizar viajes cortos a lugares que ofrecen experiencias de inmersión en la cultura cafetera y la biodiversidad. Esta dinámica fortalece la economía de Pereira y fomenta un modelo de turismo sostenible que distribuye los beneficios entre la capital y los municipios más pequeños, creando un circuito turístico integrado en Risaralda.