La situación escaló a un nivel judicial cuando un juzgado suspendió el proceso de elección. Dicha suspensión fue el resultado de una acción de tutela interpuesta por Perches Giraldo, el Contralor de Pereira, lo que demuestra una implicación directa de los entes de control de la ciudad en la vigilancia de los procesos departamentales. Este clima de controversia se complementa con la noticia de la elección de una nueva Mesa Directiva en la Asamblea, que, según se informa, "promete mayor cercanía con la ciudadanía y articulación con la Gobernación", una declaración que podría interpretarse como una crítica a la gestión saliente. Estas dinámicas revelan fisuras y disputas en la gobernanza regional que tienen eco directo en el panorama político y legal de Pereira.