Los productos exhibidos incluyeron café especial, accesorios, frutas deshidratadas, bordados y artículos hechos a mano.
Héctor Loaiza, enlace de la política pública, destacó la importancia de este apoyo: “El sector religioso no solo trabaja en el aspecto espiritual, hay otros escenarios en los que interviene... aportando siempre a la sociedad, a su desarrollo y mejoramiento”. Este programa desafía la percepción de que las comunidades religiosas se limitan a lo espiritual, mostrando su capacidad para generar empresa y desarrollo económico. Emprendedoras como Luisa Fernanda Ossa, de “La Ossa Café”, y Mónica Solano, de “Accesorios Summer”, expresaron su agradecimiento por la oportunidad de mostrar sus marcas, las cuales no solo sustentan a sus familias sino que también contribuyen a la economía pereirana. El respaldo de la administración municipal es fundamental para que estas empresarias puedan consolidar sus negocios y acceder a nuevos mercados, demostrando el potencial del trabajo articulado entre el gobierno local y las organizaciones basadas en la fe.







