Las restricciones buscan proteger a los menores de edad y prevenir alteraciones como las ocurridas en años anteriores.
Para lograr este objetivo, se expidió el Decreto 000789 del 30 de octubre de 2025, que establece un robusto operativo de seguridad.
Más de 500 uniformados serán desplegados en puntos estratégicos como parques, avenidas y zonas comerciales para prevenir desórdenes y actos delictivos. Entre las restricciones más importantes se encuentra la prohibición del consumo de licor en espacios públicos y el uso de máscaras o capuchas dentro de vehículos, medida destinada a evitar riñas y facilitar la identificación de personas. Una de las disposiciones clave es la protección de los menores: los niños y adolescentes no podrán permanecer en la calle sin la compañía de un adulto responsable después del anochecer. Aquellos que incumplan esta norma serán trasladados a un centro de protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para garantizar su seguridad. El operativo es un esfuerzo interinstitucional que involucra a las dependencias de Gestión del Riesgo, Tránsito y Bienestar Social, las cuales acompañarán los recorridos de prevención.
Adicionalmente, se realizarán controles en establecimientos comerciales como bares y discotecas para verificar aforos y el cumplimiento de la normativa. En paralelo, la Secretaría de Salud ha estado realizando inspecciones en puntos de venta de dulces para asegurar que los productos sean aptos para el consumo y no representen un riesgo sanitario para los niños.








