En un operativo conjunto entre el Ejército y la Policía, las autoridades capturaron a cuatro presuntos integrantes del Clan del Golfo en zonas rurales de Risaralda. Estas detenciones representan un golpe significativo a los intentos de expansión de la organización criminal en el departamento. La operación, enmarcada en el Plan de Campaña Ayacucho Plus, se desarrolló de manera simultánea en los municipios de Belén de Umbría y Guática. Los capturados, identificados con los alias de "Pachelo", "El Mono", "Tatán" y "Menor", pertenecerían a la subestructura Edwin Román Velásquez Valle.
Según las investigaciones, este grupo buscaba establecerse en el territorio risaraldense para controlar rutas de microtráfico y ejercer intimidación sobre las comunidades.
A los alias "Pachela" y "El Mono" se les atribuye además su presunta participación en homicidios recientes ocurridos en el occidente del departamento.
Durante la operación, las autoridades incautaron un considerable arsenal que incluía dos fusiles Galil calibre 5.56 mm, un revólver, más de 600 cartuchos, proveedores y material de intendencia como chalecos y un brazalete alusivo al Clan del Golfo. Este golpe no solo afecta la logística del grupo, sino que también debilita su fuerza de combate, contribuyendo a la estrategia de seguridad regional que busca contener la influencia de estas estructuras criminales y prevenir que su accionar violento se extienda a la capital, Pereira.
En resumenLa captura de estos cuatro miembros del Clan del Golfo debilita la capacidad logística y de combate del grupo en Risaralda. Este operativo demuestra la estrategia de las autoridades de no solo reaccionar en la capital, sino de atacar las redes criminales en toda la región para prevenir su consolidación y avance hacia Pereira.