Por un lado, continuar invirtiendo en la modernización del aeropuerto en su ubicación actual, una opción que capitaliza la infraestructura existente pero que enfrenta limitaciones geográficas para una expansión a gran escala. Por otro lado, se plantea la posibilidad de planificar y construir una nueva terminal en una ubicación diferente, lo que permitiría un diseño sin restricciones para las necesidades futuras, pero implicaría una inversión económica y un desafío logístico mucho mayor. Durante el foro, se realizaron comparaciones con otros aeropuertos del país, como El Edén de Armenia y El Dorado de Bogotá, para contextualizar las decisiones que Pereira debe tomar para asegurar su competitividad y su rol como centro de conexión regional en las próximas décadas.

Este debate es fundamental para la planificación urbana y económica de la ciudad.