Las autoridades atribuyen esta escalada de violencia principalmente a disputas entre bandas criminales, ajustes de cuentas y el control del microtráfico. El secretario de Gobierno de Pereira, Jorge Mario Trejos, reconoció la gravedad del problema, recordando que la ciudad ya vivió épocas de violencia extrema, como en 2008, cuando se reportaron 501 homicidios. Trejos también abordó la posible infiltración de estas bandas en diversas esferas de la sociedad, afirmando que “la experiencia nos ha indicado que estas organizaciones sí tienen la capacidad de permear autoridades, periodismo, medios de comunicación, Policía y entidades investigativas”. Esta declaración subraya la complejidad del desafío, que no solo implica una confrontación directa con los grupos delincuenciales, sino también una lucha contra la corrupción y la infiltración institucional que facilita sus operaciones.