La Gobernación del Valle del Cauca, en coordinación con la Fuerza Pública, ha anunciado la implementación de un robusto plan de choque para combatir la criminalidad durante el mes de diciembre. Palmira ha sido designada como uno de los municipios focales para estas intervenciones, que buscan reducir los delitos de alto impacto como el homicidio. Tras un consejo de seguridad, la gobernadora Dilian Francisca Toro presentó la estrategia como una prioridad para garantizar la tranquilidad de los ciudadanos durante las festividades de fin de año. El plan se enfoca en los municipios y comunas que presentan las problemáticas más agudas en materia de seguridad, siendo Palmira uno de los territorios priorizados para la intervención. La operatividad del plan incluye la realización de “megatomas”, acciones conjuntas entre el Ejército y la Policía, que se desplegarán en las zonas con mayores índices de homicidio. El objetivo es asegurar que las fiestas decembrinas transcurran con normalidad y sin incidentes graves.
Adicionalmente, la estrategia no se limita a la presencia disuasoria, sino que también tiene un fuerte componente judicial. La general Sandra Rodríguez, comandante de la Policía Valle, explicó que se trabajará en conjunto con la Fiscalía General de la Nación “para poder ejecutar unas órdenes de captura que están pendientes frente al tema de homicidios específicamente y otras conductas delincuenciales”.
Este enfoque busca desarticular estructuras criminales y llevar a los responsables ante la justicia.
El plan de choque también contempla el mantenimiento y refuerzo de los controles en los “Corredores Seguros”, tanto en las entradas a Cali como en las rutas turísticas del departamento, para proteger a residentes y visitantes.
La gobernadora concluyó asegurando que la meta es que los vallecaucanos puedan tener “un departamento del Valle del Cauca tranquilo y seguro para todos”.
En resumenPalmira ha sido incluida como municipio prioritario en el plan de choque de seguridad de la Gobernación del Valle para diciembre. La estrategia contempla 'megatomas' conjuntas entre el Ejército y la Policía en zonas críticas y un eje judicial con la Fiscalía para ejecutar capturas, con el fin de reducir los homicidios y garantizar la seguridad durante las festividades.