Este enfoque de catastro multipropósito es presentado como una herramienta fundamental para promover la equidad tributaria y mejorar la calidad de vida, al proveer información precisa para la toma de decisiones. El caso de San Vicente Ferrer ilustra cómo este modelo de gobernanza regional se materializa a nivel local, fortaleciendo las capacidades técnicas de los municipios para una mejor gestión de su territorio.