La administración municipal ha sido enfática en que estos $200 tendrán una destinación exclusiva para la modernización del sistema, principalmente para la renovación de la flota, y no representarán una utilidad directa para los transportadores. Esta estrategia se alinea con la visión del alcalde Jorge Rivas de transformar el transporte en un servicio más seguro y confiable.

Como antecedente, en 2025 ya se habían incorporado diez buses nuevos al sistema.

La medida refleja un esfuerzo por equilibrar la sostenibilidad financiera de las empresas de transporte con una inversión a largo plazo en la infraestructura, vinculando el ajuste final a una mejora tangible en la tecnología de pago.

Adicionalmente, se anunció que se implementarán apoyos económicos para facilitar el acceso al transporte a poblaciones priorizadas, buscando mitigar el impacto del alza en los hogares más vulnerables.